martes, 30 de octubre de 2007

LAS PERIPECIAS DE LA ESTATUA A GONZALEZ TABLAS

FRANCISCO SÁNCHEZ MONTOYA


“Créame, que nunca pude sospechar que en mi vida de artista me ocurriera cosa tan peregrina, no puedo venderla, ni regalarla, ni destruirla, porque no es mía, porque me la pagaron.
¡Y nadie la quiere! (El Escultor).


Un 8 de agosto de 1935 se llevó a cabo en Ceuta la inauguración del monumento a la memoria del teniente coronel de Regulares nº 3, Santiago González Tablas, muerto en la toma de Tazarut en 1922. Pero cuatro años antes, la estatua tuvo que sufrir varios avatares, un tanto curiosos, tras tener acabado el monumento el escultor y no saber a quien entregársela.

Esta curiosa historia comienza hacia 1929, cuando Millán Astray, organiza una suscripción nacional con el fin de recaudar dinero para realizar una escultura y un homenaje a su compañero de milicia González Tablas. En Madrid se abrió la campaña y
en pocos meses se recaudó el importe para hacer frente a los gastos. Tras reunirse la comisión organizadora designaron al escultor madrileño Pérez Comendador para su realización.

Terminada la estatua, el autor contactó con Millán Astray, para entregarle la obra. Ante la sorpresa del artista, este le contestó que no podía hacerse cargo de ella, ya que cayó la dictadura de Primo de Rivera, y tras el 12 de abril de 1931, también la monarquía, proclamándose la II República y que es el nuevo ministro de la Guerra quien debe decidir sobre esta escultura. El escultor, ante esta respuesta contacta con los familiares de González Tablas quienes les manifiestan que ellos no pueden hacer nada, pues la estatua la pagó una comisión del homenaje.

Pasan los años y el escultor tiene en su estudio de Madrid la majestuosa estatua y no sabe que hacer con ella. No le queda otra salida que dar en los medios de comunicación su opinión y protesta y así es como contacta con el diario ABC, quien se hace eco de las peripecias de este monumento. Las manifestaciones del escultor son evidentes: “Créame, que nunca pude sospechar que en mi vida de artista me ocurriera cosa tan peregrina como está. He aquí una estatua que constituye para mí un problema pavoroso y obsesionante. No puedo venderla, ni regalarla, ni destruirla, porque no es mía, porque me la pagaron ¡Y nadie la quiere!. Los miembros de la Comisión porque cumplieron su cometido con recaudar el dinero, hacerme el encargo y pagarlo. La familia de González Tablas porque dice, con razón que ni la estatua es suya ni tendría donde colocarla. Yo creo que el Gobierno podía y debía colocarla en algún sitio, en algún cuartel, en una academia ó en cualquier dependencia militar".

Por fin, el 28 de septiembre de 1934, el Ayuntamiento ceutí recibe del ministro de la Guerra, su cesión, aunque en un principio se pensó emplazarla en la Academia General Militar de Zaragoza. Pero tras las múltiples gestiones del alcalde Victori Goñalons se envio a Ceuta. Se estudio la posibilidad de instalarla en el cuartel del Grupo de Regulares, esta opción se desechó y definitivamente su ubicación fue en la calle Edrisis.

MORTALMENTE HERIDO
La muerte de González Tablas tuvo lugar en las operaciones de 1922 en la Zona occidental del Protectorado tenían como finalidad ocupar Tazarut y expulsar de ella a Raisuni. El 12 de mayo, tres columnas operaron para lograr ese objetivo. González-Tablas con sus Regulares de Ceuta iba en la vanguardia de su columna. La operación fue dura, pero Tazarut fue envuelto y las fuerzas avanzadas recibieron un intenso tiroteo protegidos por un terreno pedregoso y con mucho arbolado y monte bajo. De una descarga cayeron a un tiempo González-Tablas y el comandante Medina, cada uno con dos balazos, de vientre y mano el primero y de vientre y muslo el comandante.

Inmediatamente se les trasladó a Aman, donde tenía el Hospital el doctor Gómez Ulla por un camino difícil, se tardó más de dos horas en la evacuación. Después de ser operado no recobró el conocimiento, muriendo el 13 de mayo. Al día siguiente se le trasladó al campamento de Jemis de Beni Arós. A la una de la tarde de ese mismo día llegó a Tetuán, procedente del zoco El Jemis, el furgón de Sanidad conduciendo los cadáveres del Teniente Coronel González-Tablas, Teniente de Regulares Corro, un Sargento de Regulares de Tetuán y el Teniente de Caballería García Sánchez.

Tambien Alfonso XIII honró su memoria con la creación del marquesado de González-Tablas, que hoy en día ostenta su nieto Santiago Chamorro González-Tablas. Su muerte despertó un extraordinario eco en toda la prensa española. Periódicos y revistas publicaron biografías, semblanzas y documentos gráficos, el Congreso de los diputados también se hizo eco de su memoria.
















GONZÁLEZ TABLAS, DESTINADO A CEUTA EN 1915

Su vinculación con Ceuta tiene dos lazos, uno militar, ya que desde junio de 1915 se encuentra destinado en el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Ceuta número 3. Y cinco años después tomó el mando del Grupo, ostentando el empleo de Teniente Coronel. Y por lazos sentimentales, ya que, contrajo matrimonio en Ceuta, en junio de 1920, con Carmen Cerni y Mas, era hija de Ricardo Cerni, alcalde entre 1891 a 1894. Naciendo en Ceuta dos hijas, Carmen y Victoria Eugenia.

González Tablas había nacido en Pamplona en febrero de 1879, ingresando en la Academia General de Toledo con tan sólo 15 años. Marchando a Cuba dos años después. Cursa sus estudios en la Escuela Superior de Guerra. Asciende a Capitán el 20 de noviembre de 1904. Perteneciendo al Regimiento de Sicilia. En 1909 marchó voluntario a Melilla, asistiendo con el Batallón de Cazadores de Madrid a la toma de la Alcazaba de Zeluán. Tras un breve paréntesis en la península, el 7 de enero de 1912 volvió a Melilla. En julio de 1921 marchó a Melilla con el Grupo de su Mando.

En los exámenes de tercer curso superior de la Academia de Árabe de Ceuta obtiene la calificación de sobresaliente, concediéndosele el diploma de posesión completa del árabe. Los Regulares de Ceuta, cambian en 1917 su ubicación, pasando del Ángulo, donde siempre estuvo la Milicia Voluntaria, al nuevo acuartelamiento de Regulares en la barriada de San José. Asciende por antigüedad al empleo de teniente coronel el 4 de octubre de 1919 y fue recompensado un año después con la Cruz de la Orden Laureada de San Fernando, siendo ese mismo año nombrado Gentilhombre de Cámara del Rey Alfonso XIII.

Los ceutíes le rindieron un sentido homenaje el día de su entierro, 15 de mayo de 1922, cuando llegó su cuerpo a Ceuta, procedente de Tetuán. El cadáver fue depositado en su domicilio en los pabellones de la Alhambra, donde se instaló la capilla ardiente, comenzando enseguida el desfile de ceutíes que se agrupaban en la puerta de la casa mortuoria. El día 16, a las 11 de la mañana y entre una gran manifestación de duelo, fue oficiado en Ceuta el entierro, descansando su cuerpo en el panteón de la familia Cerni en el Cementerio de Santa Catalina.











MILLÁN ASTRAY ENTREGA LA ESTATUA AL PUEBLO DE CEUTA

A mediodía del 8 de agosto de 1935 se celebró la entrega de la estatua al pueblo de Ceuta. En la presidencia sus dos hijas, Carmen y Victoria Eugenia, así como el Ayuntamiento en pleno bajo mazas, con su alcalde, el Republicano Radical Victori Goñalons, junto a Rico Avelló, Alto Comisario.

El organizador de la cuestación Millán Astray, hace entrega de la estatua al pueblo de Ceuta… “ La más grata misión que tengo en mi vida es este conmovedor acto de entregar al pueblo de Ceuta esta estatua que por suscripción nacional, honra y enaltece la memoria de González Tablas, quien es un héroe ya legendario, es, con su figura gloriosa, una de los que forjaron la grandeza inmarcesible de España…”

Terminó haciendo un canto fraternal a la vida y hechos de González Tablas, diciendo que el pueblo de Ceuta lo enaltece en nombre de España. A continuación el alcalde Victori Goñalons pronunció un discurso, y tras su intervención la hija mayor de González Tablas, Carmen descubrió la estatua, desfilando a continuación las tropas de Regulares.

El acuartelamiento donde González Tablas estuvo destinado desde 1915 y cinco años después fuera su Jefe recibe actualmente su nombre. En este acuartelamiento existe una verdadera “perla” donde poder investigar y profundizar en la vida no sólo de González Tablas sino en buena parte de la historia de Ceuta. Nos referimos al Museo Específico de Regulares, un gran archivo donde las facilidades son máximas. Este fue construido durante los años 1926-1927, siendo su utilización inicial como almacén, y tras la exposición en diciembre de 1989 "Los Regulares en el tiempo. LXXV años al servicio de España", se decide la creación del Museo.

Una vez dentro del Acuartelamiento, el denominado Rincón de Tazarut, se expone la lápida conmemorativa del monumento que se erigió en el mismo lugar en que cayó mortalmente herido, e inaugurado por el Alto Comisario general García Valiño en 1955. También sobre González Tablas se conserva un cuadro del pintor Mariano Bertuchi, que representa el acto de imposición al cadáver de la medalla Militar Individual por parte del Alto Comisario, general Berenguer, el 13 de mayo de 1922, en el campamento del Zoco el Jemis de Beni Aros. También se encuentran las condecoraciones de González Tablas, destacando su Cruz Laureada de San Fernando y la Llave de Gentilhombre de Cámara que le concedió el Rey Alfonso XIII.

1 comentario:

EDICIONES LIBROS CEUTA dijo...

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